Foto: Manuel Blanco

EL DIA EN QUE “LA MOVIDA” LLEGÓ A SU FINAL. 30 AÑOS DESPUÉS

La movida tuvo en Madrid su epicentro, en Vigo una sucursal y en Santiago su prolongación… en Santiago no, en Clangor, tal y como en más de una ocasión reconoció Loquillo. Pero esa ensoñación finalizó un 11 de octubre a las 3,30 de la mañana, dos niñatos con ínfulas de “gudari” se tomaban unas copas para hacer tiempo y coincidir con la hora fijada, junto con otros descerebrados de la manada que pusieron bombas al amanecer de ese día en lugares “relacionados” con el blanqueo del narcotráfico. Pero la bomba de estos no estalló en Noia, el imán de un gran “bafle” (sonaba Manu Chao) activó el mecanismo. Resultado: 3 muertos (dos de ellos los terroristas) y 49 heridos fue el resultado directo, el indirecto: daños psicológicos, la ruina de unos cuantos y el fin de muchas ilusiones y sueños.

Dos horas después de la explosión me encontré de bruces con sus consecuencias: salía de casa (en Pelamios) para realizar el Matinal Galicia de Cadena COPE. Las ambulancias seguían entrando al antiguo Hospital Xeral (al lado de mi casa). Allí conocí todos los detalles y de allí a los estudios a contarlo. Devuelvo el testigo a nacional – #Protagonistas para visita al lugar del atentado y recibir, al amanecer, en antena a un desecho Fernando Pereira que quiso empezar en nuestros estudios un peregrinar para desmentir cualquier relación con los establecimientos de narcotráfico objeto de la cadena de atentados. Fue el fin de EGPGC (¿causa o efecto?) y de muchos sueños.

 

Foto: Manolo Blanco