Tarifa plana de confinamiento perimetral

Desde mi Castro, el de Donramiro, el día a día transcurre con un poco más de claridad que desde el fondo del valle. La luz llega antes, el sol tarda más en apagarse por detrás de los montes que separan Silleda y A Estrada. Me gusta pensar que este Castro maltratado por antenas y destierres, abandonado por alcaldes y tenientes de alcalde, desbrozado por noches de furtiva pasión juvenil,…, ese Castro, da una perspectiva diferente.

Por eso el nombre de esta sección de opinión, que hoy se escribe por primera vez al pie mismo del castro de Donramiro, nace a su sol que no a su sombra. Por eso escribo Castro con mayúsculas… porque tiene e imprime carácter (o al menos así quiero creerlo).

Desde este Castro hoy veo una parte de la comarca, la que empieza a vivir parcialmente confinada: Lalín y Silleda y también las estribaciones de la vecina A Estrada, a las que se le aplicó la «tarifa plana» del confinamiento perimetral, injustamente. La diferencia entre Lalín y Silleda (incluso con A Estrada) es que en Silleda buena parte de los casos están localizados en un solo punto o brote, mientras, parte importante de los de Lalín tienen más que ver con comportamientos irresponsables, con celebraciones sociales, con falta de prevención. Y no, la hostelería no era «El Coco» y tampoco todas las formas de hostelería tienen igual riesgo o responsabilidad en la propagación de casos.

Los tres concellos compartiremos área de movilidad y confinamiento (incomprensiblemente). Pero no, no todos somos igual de responsables de la situación.Tampoco sus gobernantes actúan con la misma celeridad y diligencia debida: unos se ponen de perfil viendo como doblegan despacito la curva, otros protestan por la injusticia de esa «tarifa plana» y otros… callan y ¿otorgan?.

Y la consellería del ramo haciéndole el trabajo comercial a la Federación de Caza, a cuenta del covid dejando correr el mensaje: los cazadores federados de ayuntamientos «cerrados perimetralmente» podrán salir de caza, los demás en casa. Pero esa es una historia para contar otro domingo.
@elpluralizable