Y TÚ… ¿PODRÍAS SALVAR LA VIDA AL DE AL LADO?

San Juan es una tarde noche especial en A Coruña, lo fue siempre para mí… pero lo fue muy especialmente la del 23 de junio de 2017. Esa tarde, tras un severo susto al creer accidentado a mi hijo; otro pobre chaval había sido el triste protagonista de un atropello en Oleiros – A Coruña, donde fue asistido por la misma ambulancia que un par de horas después me llevaría a mi de vuelta a la vida.

Menos de una hora después del suceso y en el mismo municipio, acudía al centro de salud de Santa Cruz preocupado por unos “mareos”; una doctora, casi por casualidad, prestaba un servicio de sustitución y había demorado su salida, minutos después decidiría que esa tarde no se moriría nadie en su turno de guardia. En 20 vertiginosos minutos: administración de “nitro”, PCR a los cinco minutos, 3 de RCP, 2 DESA y nada.. nada. De vuelta a la RCP manual, otros 10 minutos después hay signos de vida… ambulancia y a hemodinámica del Canalejo, para que  “revienten” sendas estenosis del 99% y 70%, 2 stents y a UCI a compartir noche con comas etílicos y cortes por vidrio de la noche de San Juan. Aquello duele por primera vez, pero son los huesos que se resienten del impresionante trabajo de Laura, esa doctora que dejó por una horas su Costa da Morte para salvar la vida a uno de Lalín.

24 horas después: electro, eco y alguna prueba más (“chaval, cuidado con el sexo y el coche,  no vayas a provocar un disgusto a un tercero”… agradecí el buen humor del doctor) y para casa. Martín, Cristina y Enrique no hicieron más que cumplir con su obligación, una tarde más, una guardia más salvar una vida.

Unos días después paso a mi área sanitaria, la de Santiago, donde descubro la Unidad de Rehabilitación Cardíaca, con «Mariangeles» y Carlos Peña al frente: entrenar al paciente para su “reintroducción” a una vida “normal”. Impresionante servicio que empodera a los pacientes y les aleja un poco de la inseguridad y los miedos. Ejemplo a generalizar.

Dos “sanjuanes después” aquí seguimos, hoy en mi Lalín natal celebrando mi segundo aniversario (el del 28 de septiembre ha dejado de tener valor), con casi todos los míos, con los que están y estuvieron a mi lado, lamentando no haber dado satisfacción a alguna y dispuesto a seguir defendiendo lo que crea mejor para los míos.  Supervivencia sin recetas mágicas: disciplina, respeto a los profesionales sanitarios y sus consejos y directrices.

El episodio me ha dejado una lección (¿y para eso la narración anterior?… Sí): tenemos casi todo por avanzar en sensibilización ciudadana en esta materia.

Galicia cuenta con uno de los mejores sistemas de atención publica sanitaria al ciudadano, que algunas políticas han puesto en serio riesgo los últimos años; tenemos a los mejores profesionales, técnicamente equipados aunque ligeramente envejecido tras la crisis y consiguiente freno a las inversiones… Todo este “patrimonio” y logros no pueden ser ahora desperdiciados.

En estos dos años he sido fiel seguidor de las noticias sobre fallecimientos por PCR espontánea, gran parte de ellos protagonizados por anónimos ciudadanos paseando por la calle, mientras conducían, en un centro deportivo, al lado de su pareja mientras veían la tele… en muy pocos casos sus acompañantes fueron capaces de poner en marcha un procedimiento elemental de Rehabilitación Cardio Pulmonar – RCP, que les enganchase a ese hilo de vida hasta la llegada de la ambulancia y médico salvador.

Cada año se producen 30.000 muertes súbitas, en su mayoría por parada cardiorrespiratoria en nuestro país. Sólo 3 de cada 10 (el 30%) de la población tiene conocimientos básicos para la ejecución de una reanimación (masaje cardíaco simplificando,  para entendernos). La proliferación de desfibriladores automáticos ayuda, pero por sí solo no es una solución… y además su generalización en espacios públicos se ha frenado el último año.

100 personas al día sufren un ataque en España, la realización de un masaje cardíaco y el eventual uso del desfibrilador en los cinco minutos posteriores reduce en un 90% las probabilidades de fallecimiento. Cada minuto sin RCP son un 10% menos de posibilidades de salvación. España presenta uno de los ratios de supervivencia más bajos, con sólo un 4% (países como USA o los centro europeos alcanzan el 50%), por la falta de formación y entrenamiento ciudadano en RCP manual y uso de DESA.

Desde las organizaciones deportivas, centros educativos, asociaciones, etc. se deberían redoblar esfuerzos en entrenar a todos los ciudadanos (niños incluidos) en la práctica de la RCP… Lo de “deixádeo respirar” y gritar “un médico, un médico” no salvará su vida.

La duda es: y tú.. ¿podrías salvarle la vida al de al lado?

  • Un consejo con el que salvarás vidas:

https://fundaciondelcorazon.com/prevencion/rcp-reanimacion-cardiopulmonar-salvar-vida/tecnicas-de-reanimacion-cardiopulmonar-rcp.html